Irene,
una de nuestras queridas instructoras en el Hogar del Niño Feliz,
desea compartir su experiencia como amiga, como guía de los niños. Irene
tiene una linda relación con todos los niños del centro infantil
y eso se demuestra con el cariño que les trasmite todos los días.
La experiencia que tenemos nosotros
como instructoras aquí en Roblealto es muy enriquecedora primero
como personas, porque uno cada día no sabe con que se va a encontrar,
porque los niños vienen con diferentes estados de ánimo, a veces vienen
con hambre, a veces vienen que los regañan en el camino, bueno son muchas
situaciones las que se pasan, entonces primero hay que prepararse en
oración en la mañana para que Dios le de esa fortaleza de ver como vienen
ellos, y discernimiento para ver de que manera podemos ayudarles. Yo
vuelvo a ver las caritas para ver como están ese día y ya uno los va
conociendo, en los ojitos va viendo la tristeza, y a veces es cierto,
a veces vienen que los regañaron, que no desayunaron, que tuvieron un
problema en la casa, entonces es con el diario vivir.
Es muy bonita la experiencia de tener que atenderlos, de inclusive ponerles la colonia. Ellos a esta edad ya son muy independientes, ya no es lo mismo que llevarlos a todos a lavar los dientes en filita, pero me gusta el hecho de que hacen fila para que uno les ponga la colonia, o sea quieren ese contacto de instructora a niño,
inclusive los varones que ya casi están pre adolescentes, entonces
uno se siente bien al ser un canal, un puente de bendición para ellos.
El progreso espiritual es otra cosa que a uno le llena mucho. Por ejemplo hay niños que entran en enero que no saben absolutamente nada de la palabra de Dios y ya a estas alturas en Setiembre, todos los conocimientos, los textos, el cambio principalmente en ellos, que tienen algoen problema y vienen, "niña oremos" o "me permite un segundo, le quiero contar algo".
Me llama la atención porque un día de estos yo venía un poco cargada
y ellos me notaron y sin que yo me diera cuenta se unieron en la
pila y oraron por mi. Y después ya me contaron y digo que lindo,
no tuve ni que decirles nada, ya me leyeron los ojos. Que lindo como
Dios los respalda a ellos en la oración.
Ver el progreso cuando alaban al Señor, cuando adoran, cuando cantan y culturalmente también, cuando preparamos cualquier cosa típica o así, el entusiasmo, o sea son cosas que marcan, lo marcan a uno y ahí va haciendo uno como una canasta donde va recogiendo lo que uno puede ver después Dios hace ahí lo que uno no puede ver, y algoen día yo me los toparé en bancos, en oficinas, en ministerios, eso es lo que uno les inyecta a ellos.